La instalación de los contenedores de EV crean el núcleo del reverdecimiento urbano: una azotea verde. Los beneficios a esta escala son de carácter individual, dignificando un espacio generalmente descuidado de una vivienda y transformándolo en un espacio digno disfrutable en la vida cotidiana.
La multiplicación de azoteas verdes crean un barrio verde o la Célula Urbana de Efecto Verde. Los beneficios a esta escala van desde una nueva identidad verde para un barrio o colonia pasando de un paisaje gris a un barrio verde, con más pájaros, aromas y sonidos propios de un ambiente no urbano y mejorando la calidad del aire; todos estos elementos disminuyen el estrés de la vida en las grandes ciudades (fatiga mental).
La multiplicación de células urbanas o barrios verdes, pasamos a corredores verdes y la expansión de éstos finalmente conducen a la ciudad verde, al llegar a la escala urbana se logran los mayores beneficios de un Efecto Verde consumando una simbiosis urbana convirtiendo los residuos sólidos en reciclamiento y fortalecimiento de la economía local, en un ambiente saludable.

